jueves, 11 de agosto de 2011

finis terrae - 2001/2010





















finis terrae


















El porvenir no es nada más que mirar hacia atrás.

Olga Orozco


















un norte olvida
de su sol las hojas
y entorna vientos
a la roca temida


doliente de selvas
y paloma para los vientos


duerme el agua
su desnudez impaciente


un grito por laderas
resbala su danza
costado donde los escribas
encienden sombras


















Del día



aparece el sol
con su piel de pan
y su barriga de centella


ubres de piedra blanda
entre ladridos
y estridencias de pájaros


su ámbar
y su reverencia de monstruo
descubre las cosas del mundo
y le da un tono de miel
………………a la mañana
y asaltan las ganas
de tomar el día
prodigando ojos a la luz


el sol y su oficio eterno
denunciando el nuevo día
y nos pone en marcha la vida
con su lección de intemperie
a sembrar y maldecir
hasta que la noche llegue


















Será del viento que a ritmo de metralla
Trae melodías de alturas
Canturrea entre el cemento
Su mansedumbre de árbol
Acercando un tanteo de cielo
En su presencia de abanico
Y de violín de hojas


Se adelgaza con la noche
En su desencuentro con la luz


















hay en esa mirada algo de corteza
de alucinante fuga
trizando la nervadura natal
y el frágil espacio del agua
aturdida se abisma en pájaro
en orilla y en presagio
cómplice de los navíos
y de la embriaguez de metal
vínculos con el silencio
y el puñal cortesano
juramento para las ruinas
sugerencias del labriego de la luz
mirada donde descanso
en instante de merienda
o con los hijos del amor
lejana de sur…………casi abandonada
a ver de esos ojos
que se extravían en humildad
en gratitud de refugio
y quebranto de día
turbios en su insistencia de mundo
devueltos de nosotros
de la extrañeza y de la ausencia
los miro con el desvelo de la pena


















ayer y después
las presencias
adquieren intensidad


desvanecidos los gemidos
……………….del cuerpo


ya sin esplendor de banderas
ni de espacio invadido
y obstinaciones húmedas


el deseo y sus porosidades


la azuzada oscuridad que se ilumina


el jadeo en su voracidad de luna


silueta del sudor
fuego conciliatorio que resbala
en movimientos a punto de abismo


las manos y su prédica de lechos
aturdido el corazón de estameña


formas de doncellas que se alejan
en perfil disperso
y latir ajeno


















armazón de la existencia-obediencia
incrustado en nervaduras
numeradas y miserables


una voz que no es del mástil
persevera en sus jirones
de sombra


plumas y náufragos
buscan la tabla
que los condene a las gradas rotas


al destierro feroz de mi propio fantasma
capaz de la espuma
y los huesos de tus sábanas


y de una paz comienzo de infierno
brutal en su nube de cera
olvidada en un cielo de hierba


replegado en duro abismo
por la luz que el desierto
maldice


y que la sal apuntala
en sustancias de cepo
entre esa intemperie de la espera


y ese lazo con vos
que se adhiere al polvo
y a la demora de los dientes


















una……………………………..………….puertas
noción………………………………………….las
de……………………………………………....de
aire…………………………………………última
casi……………………….……………………..la
entero…………………………………………...y
goteando……………………………………muro
desnudo sobre tu piel desnuda entre el gris del





































palidez de cantera dando tumbos
hasta tu laberinto con borbotones de sangre
que salpica de recientes el comprender manso
a medias entre el planeta enajenado
y la llaga que arrebata vuelos triunfales
del cielo descienden las batallas
y un escalofrío advierte así al faro
sin comprender los crímenes de las puertas abiertas
y en el hacha de la noche de los vínculos
todo triunfo será alcanzado por su cadalso
el huésped de la miel no extenderá su destino


















la luz breve


y el espejo del agua
desvanecerse


los dedos de arena fina
que besa el viento


pie tras otro pie
en el puente vencido


blando de la carne
en el molde esquivo


y dio en la tarde
que ofrezco lluvia dispersa


oquedades de arco


se hizo noche
el sol de la tarde


















y los labios seguirán cerrados
en su sustancia de osamenta
ceñida por el aislamiento del relámpago
oficiante en su noche del paladeo
no sé si es repugnancia
o nudo del aliento
excesos ardientes condenaron su intemperie
tanto en callando escarba el silencio
bajo el doble ademán del invierno
palidece la breve frontera
y como de hechicería
o mordedura de la carencia
una insípida embriaguez de arteria
–esa felicidad que era de otros–
vampira celestial entre la noche y el día


















este día aciago es del olvido
que en su fervor de nitidez deja un sedimento de ángel
y su pelambre nebulosa una región de ausencia


se quiebra en las hojas
en su avaricia de luz
cavando sus citas funerales
ahondándose aún más en sus vértebras espumosas
consagrado a los rebaños y a tu madera encallada


llega a mi umbral con su frustración de equilibrista
ondeante en vanos ropajes
famélico de pájaros y rumor de anzuelos
insistiendo en los andenes y en los pliegues de tu abrigo


pero la tarde se acerca a su muerte de muralla
intimando con lo poco que es mío
hasta que pronto la sombra da con él
y una ligera amnesia llega así garuando
a liberarnos de su piel y su aliento a hospitales
de su desolado semblante de cristales
y del niño que llora en hombre


una noche incompleta será de los ventanales
y otro día no será ya para la vida
confuso de trópico yo buscando mi lecho
para soñar una vez más
que llueve en el corazón del fabricante de amapolas


hasta que aclare el día nuevo


















la luz cabalga
en esta ceguera
imperdonable
del día


tu vientre de tumba
y de astros
se aleja
tropezando
con raíces y nubes


en tanto el amor
perfecciona
su forma
de tajo


















solo sé que cerraste las puertas
embebida en nupcias de pájaros y helechos
tan nocturna que los astros
regresaron al vino y al insomnio
y la luna sacudiendo caminos
de sus trópicos de gozo


todo para que arriesgue extravíos
y ser de los tejados
mitad colmena e insensatez
sabiéndome desnudo
desobando entre nubes


tus puertas igual serán de la mañana
y de los azares
maniobra de los milagros
que allí aguardan
una vacilación de vestiduras
o ceremonias de bisturís


te voy a dar las jubilosas ventanas
de los niños y sus calabazas
y la oscilación de las hojas
en su escalinata de aves


















un corazón hormiguea perversamente
se reclina nocturno de muchedumbres
en víspera de deshechos y piel de látex
palpita sus imperfectos porvenires
su demorada astronomía
aprisiona las fugas de cristal
su crimen de campanas y migajas
circularidad de sus incendios
en el vértice inmóvil de sus insomnios
perdida espera de las cóleras
no existe lluvia para su milagro
insiste con las evidencias del aire
no resume sin embargo el tiempo de las bandadas
suspendido en su palidez de espectador
gravitando la sed de la mañana
cavó cielos para sus muertos
quiera el olvido destrozar sus pies


















de pronto su sexo
de piedra roja
y osarios organizados
y animales sin acecho
y luna de día
y secreción de ausencia


así
tan a merced del otoño
y todas sus hojas
sin hálito de fuga
y fuerza celestial
exiliada de carne
y de los hijos por venir
más arado que dique
más pie que camino


como odre vacío
y cerrojo vestido
y aire nocturno
y pan sin hambre
asimétrico y destrellado
carente de lechos
y de alas
pálido de cenizas
y de manzanas maduras


tan de ventanas
sin mediodías
lúgubre de cristales
llora sus treguas
sin espigas
y sombras de espigas
sin centro
y tenacidad de líquidos
duelo de huésped
y auroras desbordantes


















será con otros ojos
de arma blanca y código encandilado
que deslicen por la hierba sus abismos
rojos en su envoltura fatal
haciendo equilibrio por el aire
flotando se diría en anticipaciones
con el temblor del alimento que le falta al mundo
dentellados sí a sabiendas del porvenir
atroces y febriles al mirarte
nuevos de todo rumor y asechanzas de molinos
imposibilitados de escarbar más vuelos
buscando lápidas en el viento
otros de imán de pluma de foso de gato
intactos en la vigilia
en ver la trampa de la música
perdidos en galerías que anuncian la palabra
ya sin clausura de órganos con tijeras
serán para el brillo de los muelles
y del implacable menosprecio
o ráfaga de cristales en nombre del perdón
ojos para los bordes de los lechos
y la altura de los álamos
para que las tinieblas habiten las venas
y la luz ronde el hechizo
no sé a partir de qué ruina o follaje escaso


















Seis poemas para la Dama del Río a horas del reencuentro




1


no cesa el aire
en su mirada de muerte


de mujer de los ríos


y violentos corazones
………que muerden
con fragancias de tumbas
vacíos de lechos y de cumplidos


y de luz
en su intercambio
de comienzos
y lejanías




2


no me elegiste
me señalaste
no me diste el amor
me diste una tarea


no me elegiste
me diste una tarea


yo la cumplí
como si fuese un amor
como si me hubieses elegido


antes que decidieras irte
para dejarme envejecer
y hartarme de este mundo
muchos años después
o antes que vos


cuando me señalaste
en lugar de elegirme
y me diste esta tarea
de recordarte
en lugar del amor
y quedarte
hasta que maduraron los hierros
para no ser próximo
aire en tu cintura
tiempo de mirarte




3


la idea es la siguiente:
vos me dejás volver
y me escuchás
sí ya sé
sigo siendo un imbécil
mucho más que antes
y no te convenzo
pero estás ahí
escuchando
mis imbecilidades
y no te morís
porque tendrías que echarme
y decirme que soy un imbécil
que no entiendo
que no voy a entender nunca
y me insultarías
y yo a pesar del enojo
me iría feliz
porque te quedaste viva
para mí
un rato al menos
un rato más




4


volverán mis ojos
a tu cónclave de ausencias
de túneles incompletos
de voces en detrimento de la lluvia


y fundar esta asimetría
casi migajas
y yo cautivo asintiendo
sin frutos
y sin frutales


porque la tierra
trepanó el abrazo


y tu gesto de trompo detenido
de cometa en tierra
de lágrima sin estrella
y sin otoños


así
tan ceñida
tan sin espacio
comprendida solo por alguna madrugada
por sorprendidos bordes


a destiempo
a contratiempo
sin tiempo


para amarte
y que me amés




5


nací el día de tu muerte
y anduve de estorbo por el mundo
pálido entre tus dedos de papel y pasos de rocío
con el costado izquierdo de las lluvias
hundido en el otoño de los cerezos
colgado de un ala de la tarde
que desliza su espacio a la noche interminable
con luto de jazmines y espalda de labrador
con los instrumentos del ladrón
y la atmósfera de la gota profunda


el amor nació con el último aliento
………de tu boca huérfana
que se hacía laberinto de luz
y puño cerrado
y estrella que se dilata en las vocales inundadas
precaución de sombras
en las tres partes que el tiempo reclama
arqueado de violines y pétalos habitados
y besos que de azules y lacerados se hicieron lentos
como el frío que retumba en mis sienes


la vida se echó atrás en tu salto al vacío
con gesto equívoco de exacta fragua
sonora de oscuridades y de ojos congelados
en busca de galopes y estaciones de espadas
dio de bruces contra los escombros del llanto
temblando en tu elasticidad de campana ciega
y tus pechos de panes desmedidos
………se perdieron para mis manos
en esfuerzo de latido espeso
y venas en sus afueras de bosques


tu muerte marcó mi nacimiento
cuando los relojes callaron su afinidad con las hojas
y mi torpeza de campesino fatigó cerrojos
y redujo lechos y marchitó los vinos
desde entonces soy un niño triste que envejeció de rincones
presencia suspendida en las porosidades del olvido
el extraño recién venido de los días
que despierta extrañado en lugares ajenos
que no entendió que callar era indispensable
porque tu silencio preparaba el corazón para otra vida



6

La mujer que yo amaba no era de decir las cosas
O las decía y yo no las comprendía
Como eso de irse antes de tiempo
O decirme que podía amarme
Sin decirlo
Claro
Yo no sabía que la amaba
Hasta que se fue antes de tiempo
Para quedarse en mí hasta el último día
Amándola


Comprendí que el amor no puede hacer milagros
Sino estarías viva

Perdoname por no entender
Mi castigo fue ver que te ibas
Antes de tiempo

Sin embargo
Ya lo sabrás
Nunca te abandoné
Me quedé aquí
Y me fui apagando
Hasta desaparecer


















Fuga primera



de pronto en pleno vuelo el recinto mágico oscureció
desapareció la poca luz de su existencia
las formas se extraviaron en el vacío
congeló su diluvio de niñas y de manzanas
lo último que se escuchó fue el eco de su nombre
confusos perduran personajes y recuerdos
y un vago olor a humedad y a desconcierto
vértigo y abismo en soledades heredadas
sobre los hombros descansa su breve universo
una ruina de luna y úteros sin veranos
de culpas y desgracias cubiertas sus paredes
sometió su paladar de estrellas recientes
el caos reinó en su cruel porosidad
permitió que el sueño reemplazara su vigilia
entendió el fin y sus menesteres de olvido
las cosas nuevas y sus juiciosos colores
los mercaderes arponearon su giba de algas
su atmósfera de pájaros en su promesa
ya no hubo horizontes ni crepúsculos
la alquimia secó su lecho
sabrá acaso que sus hijos no lo sobrevivirán
ahora le toca el sendero de las cruces
el sonido a cerrojos y a puños sobre la mesa
retrocediendo con dos monedas en los ojos
forjado en hierro dulce por una divinidad mezquina
tenía la auspiciosa risa de las locomotoras
ninguna pregunta husmea el recinto en su precariedad
salió del encantamiento a vulgares formas de morir
no supo gritar a tiempo para salvarse

alguna vez recuerdo fue un amplio laberinto...................habitado por bestias y ángeles en disputa
donde yo era uno de los pálidos niños............. . ..............que orinaban en las bifurcaciones
y el toro amablemente esquivo...........................   .............en mi pecho de cañón certero
en el laberinto me mantenía humano...............  ................cuando mis ángeles y mis bestias eran libres

alguna vez fui un laberinto.....................................    .........era entonces yo un niño pálido
y yo sentado en el medio mirando mis 40 años.......  ......mi pecho es ahora un espejo de carne
sin la traza intrincada de paredes.............................   .......para perderme en la roca y atrincherarme
en el recinto oscuro me mantengo vivo.................    ......en tanto el toro sangra por sus llagas de cianuro

entró en el sopor del vino y en un otoño sin mañanas
siempre supo de umbrales y de tristezas de ventanas
ahora que es de ausencia y mutilaciones
el vértigo y la desmesura adquirieron ferocidad de tiniebla
guardó las formas para el hombre
algunas palabras conservaron su aire
el resentimiento advirtió su carga de pesares
atormentando al niño de manos de trigal
desertor de amaneceres y de nubes edificadas

adquirió la rigidez de la negación y de los números
se desencajaron sus ojos de éxodo
su armadura solitaria dejó de alimentarlo
se olvidó del llanto y de la espera
y del perfume de la retama
del triste agujero que una vez fue el mundo
y del tamaño de Dios

...............................................................................engendrado por el día de líquidas manos
...............................................................................conoció el granizo y el rocío del infierno
...............................................................................cubrió sus paredes con palotes de presidio
...............................................................................renunció a su velamen rabioso
...............................................................................y al almanaque de las pasiones
...............................................................................a lomos de la tumba y la semilla profanada
...............................................................................balbuceando como los idiotas la sílaba de las sábanas
...............................................................................hasta dejar de ser cornisa y alboroto de octubre

...............................................................................llegará el día de la ominosa calavera
...............................................................................tal vez ella más silencio y más vacío lo perdone
...............................................................................cuando estén de más estas justificaciones
...............................................................................y polvo al polvo la tierra lo redimirá


















María Eugenia duda
entre desaciertos de frutos
y costados de alertas


pero su rocío es tan amplio
que cuelga de mis palabras
e inunda el mundo
con su perfume de ventanas abiertas
donde los vientos confabulan
en quedarse en su formas de deseo
o irse
modestamente
a descubrir otras bellezas del mundo


















1


certezas de profundidades


tocar fondo con manos nuevas


en ese laberinto
donde la noche
se reinventa


y el pensamiento agobiado
no permite una plegaria
en su solidez inmóvil


seré un fantasma envejecido
sin la vanidad del amor
y la densidad de la mujer




2


oh muerte
tantas veces nombrada
hoy danzaremos
en un desacierto de alba
lejos de los bosques
y los plumajes


en esta primavera
que te incomoda


en una unidad habitacional
de un monoblock
donde es posible toda
la tristeza
y la fealdad del mundo


bajo una luna que
llora espadas de plata


y será meterse en un lento sueño
con olor a río demorado
……….ya sin presagios


y la memoria sólo cosechará
un negro insomne
se hará sombra
antorcha que se apaga
sin dolor




3


el mundo es ahora un vaso
que se vierte
sin centro y sin corteza
con gesto de mujer
y bordes de ausencias






4


levanté la mano
y señalé mi costado
hacia el lugar al que no llego


donde alguien olvidó su abrigo
y se fue sin pagar


antes habitado de pájaros
y muñecas de escaparates


y respiración de palabras
y labios clandestinos


alcé la mano hacia
el lugar al que no llego


acaricié un niño triste
ungido de lluvias


me miró vacío de ángeles
y rompió en llanto






5


mañana despertaré en niño
en medio de caricias de madre
y un desayuno en piyama y mermelada
sólo tengo que aspirar profundo
abandonarme al sueño
de fármacos y alcohol
y aspirar
y encontrar a mi madre
que no va a ser mi madre
porque me dispensará caricias
y me dirá que me quiere
y yo seguiré con esa farsa
porque volví a ser un niño
y estoy muerto
pero ella no lo sabrá
hasta que alguien le diga
que su hijo ha muerto
por inhalar un desayuno de niñez
tan largamente esperado




















me senté en mi silla de esperar
absorto en los desvaríos del pan
a ver que las cosas sucedan
la luz que se alce en desgano de patíbulo
y que la telaraña teja y la rama dé su pájaro
amado con la extrañeza del despertar de los viajeros
demasiado de precariedades para la dicha


me senté...
a ver el descanso de los muertos en el recuerdo inquieto
que el ancla del pescador conteste mi llanto
y que surja un nuevo adiós entre nosotros
sin los brillos del asombro ni las furias del borde
poniéndole velo a las comarcas custodiadas
entintado en la exigencia del infante


...en mi silla de esperar
donde acaso me alcance la luz de tu sepulcro
la heráldica resolución de la flecha
las curiosas matemáticas de mis hechos
a sabiendas que el odio tendrá dominio
solitario en cada vergüenza
con la paz de las arenas y el cortejo del corazón


me senté en mi silla de esperar
donde ángeles y demonios llegan con un enigma
con la paciencia del polvo que se posa sobre los muebles
resuelto en ebriedad de péndulo
asediado por las puertas de mis días de huésped
llega hasta mí la inmolación del paisaje
un tiempo tendido para el puñal y los silencios


















haré silencio
por primera vez
verdadero silencio
engendrar sus tijeras piadosas
en su jaula de planicies de niebla


algo así como tomar tu mano
y hurgar en la fatalidad
vigilia en tu piel
suspendida en la demencia


silencio después del sollozo
después de una noche de amor
esa noche que gime sobre el ave que migra


del caballo de bronce en este mundo esposado
milagro del pétalo o del hueso sinsentido


silencio
tan pronunciado
como el tuyo señor


















expulsé a la eternidad de mi mísero refugio suburbano
con la boca cerrada a la fiereza del relámpago
soplo de incompleta felicidad
cuya encendida barbarie peligrará lunar
quedaré cautivo de los caminos en anfibio oficio
con algo de cielo y filo de luz
quedaré en la voluptuosidad del olvido
y haré de su invierno posible sustancia
brebaje de muerte
mordedura de tiempo
voracidad que alcance mi latido
y trueque mi corazón en intemperie
y mis granos de sal
para las piedras en fauces


















compendio de mutilaciones del país carruaje


visitantes en las horas del alba que sentencia


afecciones del huésped en el perímetro del pan


después de siglos encarnando en ancla y ruina de monasterios


salud de los escombros matinales


los otros nosotros llevamos a cuestas el cuerpo abatido


en la desmesura del plomo de la oscuridad


en el reloj de sol danza la sal derramada


un adentro de contienda poseído de demolición


atravesando ríos sonidos de caza


mutismo de pasillo en el desertor del arco


la arteria lucha entre soles andrajosos


la esperanza perdió un ojo en mesa de tahúres


el tren no llega y la mañana es tan fría


















de los cielos oidores a la estrella inquieta
busco tu morada en el desierto mecánico
húmedo de párpados y de ventanas tabicadas
cerrado a los lejanos espejos lunares


una brisa intacta se abisma en alimento de hojarascas
el mediodía carece del privilegio de la danza
conocido laberinto que descansa sobre los hombros del mundo


anda el vino en mi corazón con sus zapatones de payaso
la felicidad es este absurdo eco de mariposas
………que se pudren en un cielo cada vez más azul


nacimos del aire de las vísceras
con desnudez de ángel
y pertrechos de demonio


















y es que se aleja
todo
se desprende del horizonte
del talismán y de las sábanas espumosas
de los pechos de reloj de la mujer de cristal
nos queda el pozo de la noche
y el tigre en el tejado
sin encuentros de desván y vidrios amedrentados
donde la mano y el pájaro reclaman su peldaño
para no valerse de nosotros


todo
alejándose hasta consumirse
en tiempo
en días flaqueando en arboledas
en desamparo que hace inútil la espada y los rostros
en confusa sala de espera que algunos llaman vida
y el destino hurga en despropósitos
el corazón ha madurado en fusil
en tanto la ausencia nos deja su ceremonia de intemperie


















ayer
la luna de sábana
como un desnudo de Rouault
donde el ángel ciego se hizo polvo y harapo
sangrando sus rodillas gotas de cera


hoy el miedo de las tardes se hace de pájaros
y viejas conversaciones
de la casa que vuelve al caballo sediento
y a los dioses de la máscara


el habla frugal de la llovizna
llega a los huesos vestidos de raíz
a los belfos al pie de la pradera
de las tierras de los ríos ocres
con puertos de moscas que galopan entre la luz de lodo
donde vivos y muertos comparten abluciones
junto a excrementos de viejos soberanos


















en el endurecimiento de este aire
………………que solemos llamar vida
el cuerpo putrefacto en el algodón de los mares
vestir de piedra
………………nuestra desnudez de hueso


el tiempo nos penetra
………………hasta desequilibrar nuestros actos
los campos silenciaron su agitación de niño
acuciados de oficios
………………que nos adormecen las manos


















hoy en tanto
las tantas muertes visitan mi osamenta
no puedo rechazar sus países de alas y muelles solitarios
el amanecer es una confusa máscara para mi corazón
y voy de mi reloj al dueño de las estrellas
me habitan con estremecimientos de oleaje y de leyenda
frecuentan mis libros y las aristas de los muebles
hablan de manera alocada para no contestar una mísera pregunta
llegan inoportunos a excitarme de horizontes en la sangre detenida
me acompañan enfundados en sus ropas marinas
cuando se alejan con temor de calendario
………arrastrando el alma acariciada por los vientos
giran errantes con su vociferar fosforescente
insomnes en su piel de hospitales y besos que son de mi demencia
me invitan a un corto vuelo de pájaro con sus manos lluviosas
pido acompañarlos pero una risotada de tren se pierde
………entre las sombras
y a la deriva se deslizan como una plegaria
no hay hechizo de la memoria ellos saben el desenlace
sus abrazos buscan mi cuerpo furioso
deseosos de vida dan portazos o hacen crujir una silla
estarán siempre en mí con la piedad y la sabiduría del final
una dádiva de muerte para dar empuje a esta vida
alguna vez tuve algo que ver con ellos pero ahora son como niños
se hacen los desentendidos del amor y de que se los echa de menos
exijo por las respuestas que se llevaron pero eso los aleja
sin antes desordenar los papeles que me atan a la vida
esos malditos muertos tan queridos que me alejan de
………casa


















caminé hacia la desmesura de su agua fragmentada


ya todos lo saben


para romper el cristal de la mano que acaricia


y sostener su mentira hasta que regrese


sin una llave de aire con que abrirle las palabras


la fuente me guiará al desierto con su joroba de musgo


extendiendo el aire corrompido del espejo y de las letras


voraz de líquido y de música me hundí en el alba


contra el castillo de inexpugnable obediencia


donde el camello no será de las agujas


y la rueda daña la distancia a venecia


















el ayer no se quiere quedar ayer
con su constelación de muros invade mi cabeza agrietada
y elogia su nacimiento de vela encendida
engendra otoños tardíos donde la luz define los mismos labios
frente fría de cadáver empecinado
sin osadía y dominio se hace del aire tan hespéride de pétalos y luciérnagas
llega engendrado de abandono y es un insulto ver su traza maloliente
para incluirme en la tempestad funeraria de su cuerpo estriado
nómada herido que raspa la lisura de lo poco que me queda de alba

el ayer quiere ser hoy
y ese movimiento que pretende ser un regreso es una daga sin norte
a regir la rueda de los segundos y el gong anunciante de cualquier paraíso
vuelve en su anchura de alba ignominiosa a confirmar mi suerte con la canción de los vencidos que arrastran su bandera y su sangre
cría violenta con vientre de madre y ceguera de tren desbocado
y en un aire encariñado de porfiada mansedumbre se aviene con dones de bestia
un viejo par de zapatos el tiempo le pertenece
insistencia de mariposa en el vitral
y una verborragia ebria entre telones y escamoteos

quiere ser hoy
se apersona a dar palmaditas de espejo y de placebo los buenos días
se detiene sin horizonte en mi costado izquierdo
llega desde el fondo del ayuno a escupir en los ojos de la mañana
fuga hacia atrás un lecho sólo en su tiempo exhibe
grávida mano que repasa en mi ventana y en el ondular de sábanas
despierta la tristeza y su cuerpo de muchacha y otras la ira de ariete de luz en la mañana hecha añicos
aletargado y firme afirma sus codos burilados en metal cortante
cree encandilar con su vieja monserga pero yo sé de él

quiere ser hoy y mañana
llegando inoportuno vestido a conveniencia
anverso guionado de popa trasnochada
viene a llenar de vacío con su zumbido seco
trabaja la desdicha su laborioso abandono
y volverse madre bostezada y desierta amuñecada para el eclipse
ofrece la misma mejilla transida de danza y de hálitos coronarios
llega con ademanes de júbilo ocultando el rostro tembloroso de la luz

aparece y cree que hace bien yo le lanzo a la cara un escupitajo de nube









el sol y sus rojas extremidades
en un saludo último y otoñal
en fanfarria ensangrentada de silencio
en su cuesta confusa y muriente
desterrando sus racimos de lava
su cólera y fatiga de mariposa
llevándose las hojas y el verde de las aguas

y apenas es una arca vacía de luz
un claustro invadido de telones
saltando a una nostalgia rosada
dejando tinieblas en mi barrio
y ya no sé cuando es más triste
cuando es más pobre

abandona sus alas de crayón
y me habla de extraños mundos
de latitudes imposibles
sitios que abrazará con mayor ternura
y mañana aparecerá cargado de especias y sedas
con su puñal inmóvil y cobrizo
intentando abrir firmamentos
en la oscuridad de mi alma









Fuga segunda


dolor de ángeles
mi hermano jacobo eligió el abandono
la torre y la claridad de los soles perfectos
un sueño se apacienta en los mundos imitados
el largo muro tensa los silencios
se acerca Dios con pilchas de judío
mi hermano se hace la señal de la cruz en el desierto
nació en besarabia una madrugada de luna nublada
lloraron las gallinas y ladraron los perros
la paloma bostezaba detrás de la luna
el alba púrpura en las mañanas olorosas
un violín para matar el hambre de sus manos en plegaria
los astros perseguían al poeta del altillo
mientras los absurdos se arrojaban pantuflas
sombra de los corderos en los cielos sin campanas
máscaras de aromas en el túnel olvidado
el quería jugar en los tambores de la infancia
libre de carne y de palabras
en la noche de plata bajo la noche de oro
huye la belleza por los siete senderos de nieve
los puentes se alzan en el espanto de las palomas
escuchen su soledad miren su llanto
el viento es un cántaro que golpea su corazón
su alma reza en las palomas florecidas
crecen las albas en los caminos de la oración
el oyó el soplo primero y las luces de la espada
la tierra lo reposa desmesurado de Cristo
tierra desnuda bajo el cielo desnudo
en la somnolencia de los crucifijos se enciende la esperanza

músicas celestes en los soplos de la locura.............................mi alma canta su alma reza
sus manos mansas huelen a madera............................... ..........tierra desnuda cielo perfecto
las bodas lo sorprendieron criatura de las praderas...............oscuridad del viento luz del viento
las vísperas y los muros en el valido de los corderos............agua de paz luz de paz

con sus ángeles reza el Nacimiento...........................................albas crecidas corderos crecidos
aroma de la carne del trigo tan elástica.....................................regocijado de muerte alegre de muerte
su garganta aparta las aguas del llanto......................................rodillas de cristo murallas de cristo
la atadura de los cielos devora la nada......................................amor amor amor paz paz paz

mi hermano poeta es de los que no vuelven
el bronce fragmenta las pupilas abrumadas de angustia  
en la noche con todas sus banderas de luz
y en los párpados violáceos de la noche
los sarcasmos miran su ayer eterno y su eterno mañana
el grito de los puñales inmovilizaron la niebla
lo atrapó la opacidad de las mañanas y su naturaleza plena de llanto
el Otro se ha dormido en el gris corredor

mi hermano loco en estado de palabra 
entre sudarios que suspiran nuevos terrores
Ella fue la única que no se burló de su amor
se multiplican los prodigios en la tierra de los mediodías
la manzana se convierte en paloma y la paloma en viento
todo un cancionero de naranjas en la mañana de la danza
en los ríos luminosos de gracia y de los sarcasmos
compró con monedas de poesía su traje de muerte

...............................................................hacedor de la más delicada materia
...............................................................la tempestad tuvo un sol que limpió su cara
...............................................................cae ceñido de amor a las alegrías del cielo
...............................................................paloma santa que lo ves sobre la tierra
...............................................................de una pieza batallando contra las tinieblas
...............................................................estrellas en su alma y en la noche perfecta
...............................................................las vivencias se enmascaran en un misterio que siempre daña
..............................................................dejó sus vísceras por la transparencia de la desnudez ordenada

..............................................................se presentó la muerte en el niño de paz
..............................................................frescuras de eternidad alcanzaron su soledad
..............................................................su corazón es un grito de espejos
..............................................................piedad













mi mano logra salir
al aire pulposo y cálido

el codo se apoya solidario en la pared
para que mi mano pueda salir

mi mano es libre
flotando en el espacio flexible

mi mano no está loca

saluda y lanza avioncitos de papel
con mensajes de esperanza
a través de la reja

la reja es blanca
mi mano es azul de tanto cielo
y no me pertenece
es de los árboles
y del arrullo de las palomas
–que mi mano alimenta con pan robado–
y de los vértices de los edificios
y de la cópula de los gorriones

mi mano sale al aire
y la otra la acompaña
entregándose a las siluetas del viento
y juntas danzan
los colores de la primavera
y tienen algo de pájaros
en su alegría de abismo

y ya no hay rejas
solo mis manos libres
a merced del sol curvado
y de los tristes transeúntes
de peripecias marchitas
que no ven su danza
–que no es más que un tonto juego de infante–
porque caminan inclinados
con mirada oblicua
hacia la rigidez de sus sombras

qué felices serían
si compartieran la libertad
de mis manos


Clínica Modelo Psiquiátrica
Buenos Aires, octubre de 2010










Los muertos




¡No me acuse ahora con versos y caprichos de palabras!
Soy un sepulturero.
¿Me ha oído usted, Señor Arcipreste?
Un sepulturero.
Deme usted la pala que la sombra será mía.
Deje que entierre a mis muertos.
Usted vaya preparando a su Dios
y déjeme a mí escarbar la tierra.
Demasiado son los muertos
y no he hecho mi trabajo a tiempo.
No insista usted con plegarias…
¿no ve que sus cuerpos esperan?
Deje las liturgias para otro momento,
sus cuerpos quieren descansar en la tierra mullida.
¡No los mire así usted, Señor Arcipreste!
¿Qué cuando terminaré?
Vaya pregunta…
pues nunca.
¿Quién termina de enterrar a sus muertos?










1

mi memoria apenas a dos pasos del alba
tacto de bocas nocturnas tan breves
olvidé donde las lluvias dejan sus pies
y su copete de angustias
y yo tan huido muerto de pasos
no encuentro vida


2

los clavos atraviesan la carne
hartan las calles los mendigos
el aire se resuelve en humo
las hojas mantienen una peligrosa mansedumbre
me enamoré de una muchacha envejecida que creí eterna
encadenada a sus ojos y a este engañoso mundo
a vendimias y soles de mariposas insolentes
la noche es un delito de pájaros austeros
me están los días en mi niebla de sien siniestra
y no me queda más que morir










se nos ha terminado el mundo
su desnudez animal no es ya del asombro


el aire tomó sus alas
el sol sus vísceras de lava
y la luna con las últimas aves


sus laberintos serán para el olvido
y no habrá siembras
ni reliquias


la hora próxima será ya antigua


en tanto dios levanta las sobras
como de una abandonada partida de póker


















Buenos Aires, diciembre de 2001/diciembre de 2010