lunes, 20 de mayo de 2013












Poesía Completa









a Nora Sánchez
que no conoció mis poemas









A la Edad de los dinteles
ni un sol antes ni un sol después
        doy a luz los entierros
                      los papeles de la ausencia
                                  las tristes espumerías
para sentarme a ver envejecer el mundo



G. P.









Contenido




daguerrotipos – sin fecha determinada
(Retirado por el autor)

18 poemas últimos – noviembre de 2012

finis terrae – diciembre de 2001/diciembre de 2010

veinte poemas para ser leídos en un transporte público privatizado – julio de 2000

Blues de la Damainviernoenero de 1999

ebriedad – diciembre de 1998

expiario – agosto de 1998

vocalise – junio de 1998

bulebú – abril de 1998

diapasón diciembre de 1997

Ahora de ausencia septiembre de 1997


Anexo:


Los Cielos de Otoño – sin fecha determinada
(Retirado por el autor)







18 poemas últimas - 2012











 18 poemas últimos








 a José Traine







  

                                     Sin darme cuenta voy cayendo en cruz hacia el cenit,
                                                                              el cielo ya no tiene mis pies.
Luis Alberto Spinetta









1


el día descubre
su osamenta clara
y breve
su secreción de silencio
su engañoso matiz
            de límite
y se abre a los pájaros
y al pensamiento
para agrietarse en tránsito
y en ojos que no miran

pronto
se entrecruzan los hilos
de la noche









2


esos desniveles del aire traen una música a punto de caer
y yo ya sin mi última esperanza abandono la flor y el tallo

la lluvia escribe con su caligrafía de desilusión
y se apropia de esta languidez del corazón y del estómago

llega la tarde con claridad de cristales rotos
a posarse ante mis ojos como si de florecer se tratara

momentáneamente la lluvia cesa y deja un cielo pálido de alma
tan de crepúsculo que no parecen las tres de la tarde

miro mis manos y en ellas la lluvia continúa
algún pájaro arriesga un canto desde un vacío inseguro









3


la vida pierde lentamente sus contornos
fronteras de curvas y aromas y misterios
sus fórmulas confusas de desnudez
sus confines de púrpura y de caricia

ningún deseo la detiene
no es aliento ni es cólera
ni la maravilla de tus ojos
ni el abrazo de mis hijos

algo ruge de manera apretada
disminuye de intensa y de tierra
sin voces en su piel
ni danza en sus pies de doncella

tropieza en su andar de ciego
ceñida por oscuridades y mundo
tristeza y lasitud tienen nuestras miradas
ella a pesar de todo avanza









4


es dar ese paso
de rostros en lentitud
irreversible
de noche espumosa
que sumerge a los trigales

descendiendo a un cielo
ligado al adiós
y a prendas de mujer
asomadas a la palabra
por canales de graciosa muerte
y otros desamparos

ese viaje de un paso
que nos aproxima tan lejos
tan ajeno como un sueño
y el grito de las campanas
promesa de elocuencia o desarraigo
entreabre perfumes y hechizos
y errantes serán
centímetros de asombro
en el mediodía del color de los tigres

desnuda pensamientos de luna
en su pretensión de cristal
hacia atrás
siempre corto de travesía
y de repartida claridad
para quedarse
y ver qué pasa









5


días del desasimiento
no quiere mi alma perdurar
todo fue un espejismo en la palidez del alba
mi voz fue desterrada
estrangulada en los enigmas de la fiesta
y en la reverberación de tus senos
quién puede creerme después de todo
la luz es un lujo que no puedo darme









6


simplemente me extravié
no busquen otra explicación

se disiparon las copas de los árboles
y la voracidad de mi cabeza
se quebró de horizonte
con su furia de tren impío

desoyendo melodías de nubes
en este extraño día
donde escucho mi sangre
como una lágrima seca
y el universo me mira con ojos de orfanato

soy este arrabal de carne
con sordas nupcias
en plegarias desatendidas









7


no tu desnudez
para la intemperie de las soledades

quiero tu corazón exigente
provisto de todo su acaso
aún no escuchado en su entrega de fusiles
con vestimenta de imprenta
y canto de niños
y cáliz hecho de pájaros

aunque ya los soles
no tengan mañanas
y las palabras
no sean instrumentos del tiempo
y yo tan viejo
sea un hombre reciente









8


este día es de los andenes
pasará entre rapsodia de nubes
y destello de frutas

no parará para mí
ni para las hojas muertas

oiré su jadeo de tren
su plausible latrocinio
su aliento de letanía

yo me quedaré en silencio escuchándolo
quién sabe tal vez me nombre
y me llame a usarlo
y salga de estas cuatro paredes
y deje de ver en el fondo de los espejos
un norte perdido y un largo adiós









9


doncellas de muslos de aguas mecidas
y pechos que se dividían frutecidos

abrumadas de albas y de confines de días
espaciosas y dolientes en sus desbordes de luz

entre cadencias de paz y reposo de contiendas
postradas en infortunadas estaciones

transcurrieron en la memoria que nos les dio alcance
pertenecieron a un tejido de opacas felicidades

quise detenerlas entre mis dedos lúgubres
pero sus prisas traían tantas certezas como desdichas









10


apenas estamos aquí
soportando la mirada enardecida del tiempo perdido
inventando posibles destinos para que el carcelero no ría
entintados en la música que no es ley ni marcha
desertando de la noche y de sus impenetrable éxodos
en correrías de olvido y andenes desconocidos

y vos sabés
que estoy aquí
porque la lluvia me invade con la piedad de los hoteles baratos
al borde de la luz y del gemido
lejano de la jerarquía de las rosas
en la penumbra del maldito alimento
con la mancha que dejó la ecuación del amor
en tiesura de rocío e incompleto corcel

aquí
tan sólo para la espera
apenas
sin atrevernos
en el relieve del hierro decidido
horizontalmente casi mortuorios
entre la flecha de nieve y la armadura que bosteza nubarrones
absortos ante la enmienda de este instante de arena









11


aquellos prados
de paz esmaltada de lejanías
de los hermanos de lanza
en sus arpegios de llanura
de cabalgaduras de amanecer

los prados
con aire vestido de muerto
y de sangre enterrada

ahora del vértigo numerario
de la chusma alambicada
de la prole del alambre

de esa gringada infame
que pisoteó los huesos
de los que supieron de libertad
y de coraje
y que diezmados
montaron un día
con su melena al viento
para reunirse con sus antepasados









12


las manos de mi nona magdalena
eran manos hechas para el reposo
que pasaron por el tamiz de la luz
y se movían como un gorjeo lejano
y traían el perfume del despertar
para que mi día se hiciera de su quilla
y los elementos se concertaran
                     en ceremonia de infancia









13


algo se ha roto en mi cabeza
un poderoso ladrillazo de escarnio
un viento frío y de guadaña
ocasión de la pena y sus murallas
mecanismo de pantano
donde los pájaros no hablan

hendidura en su aullido
algo se quebró de realidad
de cotidianidad y delirio

triste y solo
ahora un niño habita mi cabeza
sofocado de ladridos y oscuridad
tiene miedo y pide ayuda
con su diestra sin paz
dios se le filtró por un resquicio









14


testamentario
entumecido en aromas y elástico en vísperas
vestido con el silencio de la danza
atiende la noche su insomnio de altas paredes
llegan tus manos a las mías y nada nos separa

aparecen cifras lentas
en intimidad el mar me recoge
la luz llega con la angustia del caído
por el camino de pétalos la piedad sin rodillas

y los relojes endemoniados de molino que callan blasfemias                      
es una tarde de otoño o una mañana de invierno
abominando de los vientos
y del cielo con su olfato de sombrero
último
en mis huesos que sobrevivirán
la solemnidad de los campanarios
una intensa atmósfera agoniza de caminos
y el frío no es ya de mi desnudez

y espero la torre del astro
tallada en el amanecer
andando la vieja huella de la paloma
interrumpida a veces por el llanto del niño









15


un cielo
repentinamente musica*
diáfanos ángeles
con voz de cántaro

y ese anuncio
tal un desliz
descerraja un aguacero
que abreva con pesadumbre
en la desazón de la tarde


un ángel
apesadumbrado descerraja
desazón de cántaro
con voz de desliz

y ese cielo
que  repentinamente de tarde
musica un aguacero
tal un diáfano anuncio
abreva en su desazón


una tarde
con desliz de cántaro
repentinamente aguacero
con voz de pesadumbre

y esa desazón
abreva en su anuncio
musica diáfano
tal un ángel
descerraja un cielo


llueve



*aceptar como forma verbalizada 






16


levanté la mano
y señalé mi costado
hacia el lugar al que no llego

donde alguien olvidó su abrigo
y se fue sin pagar

antes habitado de pájaros
y muñecas de escaparates

y respiración de palabras
y labios clandestinos

alcé la mano hacia
el lugar al que no llego

acaricié un niño triste
ungido de lluvias

me miró vacío de ángeles
y rompió en llanto









17


alrededor es todo prisa
una pátina de mirada sin madurar
y la vida sigue alimentándose
del mismo embrión de luz
y de la misma médula de sombra
y las fuerzas pueblan este vacío que llamamos vida
pero algo no encaja
un intento de rehacer que fracasa
o yo lo veo así
en este momento
que dejó de ser espacio mágico
y detalle de palabra
o milagro de silencio en su rito de gestación
pero algo no encaja
tal vez el golpe de mis sienes contra la tierra
o esta oscilación del amor que dejó de ser un dios
y mucho menos un templo
o una ternura donde pueden lucrar los mercaderes
y es todo prisa
o yo me volví lento
y el corazón es una bóveda sin ojos y sin aliento
y se adentra nada de maravilla y de alba
y las formas de marzo intensan el infinito
tanto que tus senos ya no son de la lluvia
y mis manos un santuario para tus muslos
o es que todo ya es ajeno
que el día no puede alzar con su verde
y los astros olvidaron la dirección de los vientos
que siempre morían al pie de tu ventana
tan corpóreo y sin soles en sus aberturas
y no tiemblan los labios en los pétalos de una mirada
y el aire no mece el azul de mis mañanas
todo
tan ajeno
tan a prisa
que no encaja









18


cayó el telón
de la soledad del mundo
ya no hay escenarios para la ventana
y su trozo de corazón
es el final de la función del aire

no hay que salir a escena
a un lado las máscaras
y las palabras

ya no hay un detrás
ni un aplauso

la noche debió ser esperma
y fue muelle
la ciudad debió ser un encuentro
y fue hueco

todo resuelto en silencio
cuanta paz










 Buenos Aires, noviembre de 2012